miércoles, 14 de enero de 2015

VIAJE AL INTERIOR DE UN CUENTO

De un salto nos hemos plantado en el mismísimo corazón del bosque de las brujas, ¿o era el de los enanitos? Da igual, llevamos la capa de la sonrisibilidad, la nariz de payaso, jeje, nadie nos verá. 


Después de unas cuantas vueltas de tuerca, digo de caminos, o pasillos, ¡qué lío!, nos enfrentamos a la primera prueba. Alguien con mala pinta se dirige a nosotros con una espada puntiaguda y con dios sabe qué intenciones; su vestimenta verde para camuflarse entre la maleza no nos va a engañar. Nos preparamos por si acaso nos ve, que a veces falla nuestra capa. Abro el macuto de lo inverosímil y saco una varita mágica que se la entrego a uno de mis compañeros. No escapará, antes de que se de cuenta estará convertido en rana, sea quien sea ese monstruo infame. Y si no funciona a la primera, pues a la segunda, usaremos el spray pulverizador de hechizos malignos fabricado con chistes. Nos hemos escapado por los pelos, nos ha dicho que vayamos al peluquero antes de salir del bosque. ¡Iremos el año que viene! Seguimos con nuestra misión de salvar a la ninfa atrapada entre los helechos del río Sinamor. Ahora cruzamos una apestosa ciénaga de algodón, alcohol y betadine… ¡puaggg! Pero no hay quien pueda con nuestra poción mágica para desfacer entuertos, está hecha a base de besos y caricias en estado abrumador.

En un oscuro y remoto rincón del bosque vemos a la ninfa. Hay que salvarla inmediatamente, antes de que se apodere de ella el temible Maligno que siempre acecha. Lanzamos nuestra red de posibilidades y ella se agarra a una con la fuerza de todas las ninfas del universo. ¡Qué valiente es! Rápido, volvamos a nuestro escondite en el interior de un cuento de hadas, allí no nos encontrarán. ¡Otra victoria más! Y no será la última. Je, je, je…

miércoles, 7 de enero de 2015

CÓDIGO DEONTOLÓGICO DE PUPACLOWN



Hace tiempo, mucho si eres hormiga o mosca de la fruta, configuramos nuestra asociación de payasos de hospital: Pupaclown. Era allá por el año 1998 (¿lo ves, hormiguita? ¡Mucho!) y dábamos los primeros pasos con algún traspié. Nada que una tirita no pudiera curar. Pronto nos dimos cuenta que éste oficio (¡sí, oficio!) era algo serio. Como ya estaban surgiendo otras asociaciones como la nuestra, aparte de la que ya había, decidimos reunirnos para coordinarnos algo y tener conciencia de grupo que trabaja en la misma dirección. Y una de las cosas que hicimos y de la que estamos muy orgullosos es un Código Deontológico. Nos iba a servir como patrón guía y a los nuevos que llegaran también. Es como tener un mapa de carreteras, una definición de lo que haces, con bastante lógica y cordura. Y esto fue lo que salió.

INTRODUCCIÓN
Mantener la calidad y profesionalidad de las intervenciones sin limitar la calidad de los artistas, exige reunir los principios de Pupaclown en un código deontológico. De esta forma, la participación en las actividades de Pupaclown requiere el conocimiento, aceptación y aplicación de los principios básicos enunciados en este código.

Artículo 1
El artista que interviene en el hospital es un profesional contratado y remunerado por Pupaclown. Ha sido formado en las artes del espectáculo y posee experiencia en ese campo. Recibe con Pupaclown una formación específica del mundo hospitalario para comprender y respetar este medio y adaptar su intervención.

Artículo 2
En el hospital, el artista sólo realiza actos que proceden de su competencia artística. Está presente en el hospital para ayudar a los niños y jóvenes y a sus familiares a soportar mejor su hospitalización. Manifiesta con su actividad que el humor y la fantasía pueden formar parte de la vida en el hospital. Debe ser consciente de intervenir siempre para mejorar el bienestar, tanto de los niños y jóvenes y de sus familias como el del equipo de salud. Actúa siempre con respeto hacia el trabajo del equipo sanitario.

Artículo 3
El artista nunca interviene en solitario en el hospital, sino que siempre trabaja a dúo con su colega.

Artículo 4
El artista es responsable de sus actos en el hospital. Ejerce en sus intervenciones el respeto de la dignidad, personalidad e intimidad del niño y el joven y de su familia. Ejerce todas sus intervenciones con la misma conciencia profesional, sin tener en cuenta la procedencia de la persona, sexo, nacionalidad, religión, costumbres, situación familiar, medio social, educación y enfermedad. Si le piden su opinión, se abstendrá de manifestar cualquier observación que pudiera ser inadecuada, y velará por no hacer ninguna alusión desestabilizante sobre su propia procedencia, costumbres, convicciones religiosas y políticas.

Artículo 5
Se exige al artista el secreto profesional y confidencial. El secreto se refiere a lo que le ha sido confiado, pero también a lo que ha visto, oído, leído, constatado o comprendido sobre la identidad y el estado de salud de los niños. Se exige discreción en todos los lugares tanto en el interior como fuera del hospital (ascensores, vestuarios, lugares públicos, etc.).

Artículo 6
Para asegurar la calidad de sus intervenciones, el artista posee, actualiza, y perfecciona sus conocimientos artísticos (técnicas de clown) y teóricos (desarrollo del niño, formación sobre sus patologías, vocabulario hospitalario, el dolor en el niño, la muerte, etc.).

Artículo 7
El artista vela siempre por la seguridad del niño y el joven. Ni en su interpretación, juegos, accesorios y desplazamientos debe exponer al niño o al joven a una situación de peligro.

Artículo 8
El artista conoce, respeta y acata el reglamento interno, reglas de higiene y seguridad específicas del hospital.

Artículo 9
El artista no toma partido cuando le transmiten quejas concernientes al servicio hospitalario, problemas personales entre el personal y problemáticas de gestión.

Artículo 10
En ningún caso, el artista acepta una comisión o propina por sus intervenciones. No puede prestarse ni participar en ninguna operación de promoción ni en ninguna distribución de objetos o accesorios con fines lucrativos; así como abstenerse de hacer declaraciones a los medios de comunicación sin autorización previa de la asociación.


Después de tantos años vemos que no está mal, que se ajusta bastante a nuestro quehacer diario, así que seguimos con él en la maleta para que no se nos olvide que un código de éstas características es todo un tratado de ética, un manual de buenas prácticas, algo que todo ser humano necesita. Aplicarlo y que se le aplique.

martes, 30 de diciembre de 2014

PROPÓSITOS PARA EL NUEVO AÑO




Podríamos hacer una lista de propósitos para el nuevo año tan grande como una calabaza grande y quedarnos tan panchos. Podríamos también hacer una lista corta pero intensa de esos propósitos que tan bien pronuncian las mises el día de su coronación, mientras hacen un pespunte al escenario con sus tacones de aguja. O podríamos quedarnos callados y esperar a lo que venga. Pues no, nada de eso, ni lo uno, ni lo otro, ni lo de más allá. Porque nos gusta pedir como pajarillos recién nacidos y no solo para nosotros sino hasta para el sursuncorda, faltaría más.


El caso es que nos hemos puesto a darle vueltas a la cosa y, aparte de marearnos un poco y darnos la risa floja, no hemos sabido organizar el pedido.

Veamos. La paz, la justicia, el orden mundial, el sísepuede, la corrupción… ¿en el saco número uno?

Los derechos, los niños y niñas maltratados, los que no, el IVA de la cultura (¡grrrr!)… en el saco número dos.

Quedan dos sacos aún. El medio ambiente, los desastres naturales y los provocados por extraterrestres, la lotería de navidad… saco número tres.

El último. Es muy grande, a ver cómo lo llenamos. ¡Ya lo sé! ¡Con vuestros propósitos! Empezad a mandar y lo vamos llenando, os advierto que es grande, grande, así que pedid sin recato. Y en cuanto esté lleno lo facturamos por la estafeta de las muchas ganas. Los otros tres sacos ya han salido, que esos los tratan de otra forma, sin respeto alguno y tardan más.

Vamos poniendo, para ir ganando tiempo, algunos propósitos que hemos encontrado por aquí: 

1. Aprender inglés, ir al gimnasio y los coleccionable por fascículos ya están dentro desde el año pasado, o sea que eso no.
2. Que el lobo no se coma más a Caperucita (lo dejó un niño y estaba debajo del piano que nos regalaron).
3. Que los bebés vengan al teatro con sus mamás y papás pero cuando no se asusten con los decibelios que meten los altavoces, que luego sueñan feo los pobrecitos.
4. Que la juventud divinotesoro vuelva al teatro, que todavía tenemos la amorescencia del Automotive en el corazón.
5. Que los niños y niñas hagan menos deberes y más teatro (esto es un anónimo de 3º B)
6. Que los adultos que vengan al teatro, en algún momento durante la función, se giren y miren el otro espectáculo, las caras de los niños y niñas sentados. Con todas las risas y las emociones generadas por la actuación (eso lo dejó un abuelo atenazado por la ternura).
7. Que a los bajitos siempre se les asignen las filas delanteras para no molestar a los altitos, que bastante tienen con mirar el mundo desde arriba y enganchárseles el cuello cada dos por tres… ¡seis!
8.  Que cada persona que acuda al teatro salga un poco más feliz de lo que entró por disfrutar del espectáculo o por encontrarse con otros ojos felices. Que sea un virus de alegría contagioso y se convierta en un viral, como los de internet.
9. Que haya un lleno masIVO y no más IVA en cada actuación y que a todo el mundo le toque sentarse en la butaca de su color favorito.
10.  Que se oiga el “jugar, jugar, jugar” de los tres cerditos a todas horas y a teatro lleno.
11.  Que riamos más, nos enfademos menos y hagamos natación dos días a la semana.
12.   

Y aquí ya vienen los vuestros. Mandadnos los que queráis y en el próximo post lo publicamos.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

SOY UNA NARIZ DE PAYASO

Y vivo pegada a una nariz de verdad. Mi función es sencilla. Todos los días me agarro fuerte a la nariz para no caerme y por si acaso también uso un elástico fino, que nunca se sabe y un estornudo me puede mandar a Ponferrada.



Tengo algo que no se puede medir ni pesar, es una especie de energía, un nosequé que hace que quien me vea sonría.

jueves, 18 de diciembre de 2014

CUENTA LA LEYENDA...

En éste nuevo post queremos contaros un cuento que hemos encontrado en el blog de nuestro amigo Boujam.
Ahí va.

“Cuenta la leyenda que antes de que la humanidad existiera, se reunieron varios duendes para hacer una travesura.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

¡EL CIRCO!

Una carpa brillante y colorida acampa, como la reina de corazones, en medio de la nada. Un murmullo de bravos, oh, ah, platillazos, redobles de tambor, la trompeta del silencio y un ritmo final de éxito grandioso, se escapa por las costuras de la tela cosida a prueba de tifones de bajo nivel. Es el circo. Ese espectáculo que cabalga a lomos de caballos con ritmo militar, que pende de cuerdas de trapecio y se constipa cuando se quita la nariz roja. Hasta aquí bien. Es conocido por todos.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

FLUTTER, EL NIÑO AUTISTA

"Podría estar encerrado en una cáscara de nuez y sentirme rey de un espacio infinito"
Hamlet

Tenemos un teatro, el CentroEscénico Pupaclown, construido con todas las condiciones técnicas y arquitectónicas para que cualquier discapacitado pueda venir al teatro y disfrutar de un espectáculo, un taller, una película o cualquier otra actividad que programemos. Pero un día vino un colegio con niños y niñas con discapacidad mental. Entre ellos había un niño autista, al que llamaremos  Flutter, que solo podía estar tranquilo si tenía la cara pegada al suelo, a la moqueta.